Trastorno Dismórfico Corporal

El trastorno dismórfico corporal (TDC) está directamente relacionado con los trastornos de conducta alimentaria, pues muchas personas le conocen como la enfermedad de la fealdad imaginaria. Este trastorno consiste en una preocupación excesiva por algún defecto imaginario de la apariencia, o bien, por un defecto real pero ligero, mismo que no explica la ansiedad y la obsesión exagerada que produce. Las personas que lo padecen suelen tener episodios constantes en donde se miran al espejo, se rascan la piel hasta que se irrite, se comparan con los demás, sobretodo en el aspecto físico, y tienden a tener deterioro significativo en diferentes áreas de su vida, como por ejemplo; el área social, laboral, familiar, etc.


Cuando se diagnostica un TDC es importante mencionar el tipo del mismo, pues puede ser con dismorfia muscular (obsesión por el aspecto muscular, comúnmente se le conoce como vigorexia), con visión buena o regular (el individuo reconoce que sus creencias sobre su aspecto propio pueden ser o no ser ciertas), con escasa conciencia de enfermedad (la persona considera que existe una pequeña posibilidad de que sus creencias de sí mismo sean consecuencias de su enfermedad), sin conciencia de enfermedad (el que padece el TDC cree que la percepción de sí mismo es verdadera).